18. dic., 2020

Los proyectos solares en la Península de Yucatán

Podcast Episodio 11

Elva Narcía, Glifos Comunicaciones

Un 40% de la ruta del Tren Maya operará con energía eléctrica. El sistema del tramo Mérida-Cancún-Chetumal que equivale a 690 km de los 1,500 km  del total del proyecto ferroviario,  operará con trenes híbridos (Diésel y eléctrico) y trenes eléctricos.

Para satisfacer la demanda de energía eléctrica no solamente del tren sino de los polos de desarrollo que están planeados para la región, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR) anunció que instalará granjas solares.   

“Sin entrar a valorar la idoneidad del Tren Maya, lo que es un hecho es que éste se va a construir. Y es una magnífica noticia que sea alimentado por energía eléctrica y mucho mejor si es energía limpia y renovable como ha declarado el Director General de FONATUR” comentó en entrevista Manuel Mendizabal Quemada, Director General para México de Jinko Solar, empresa de capital chino, especializada en fabricación y venta de paneles solares a nivel mundial y en generación de energía solar.

“Es más eficiente en términos de coste y además permite mitigar el impacto medioambiental de la propia construcción”.

Mendizabal explica que la generación de energía en plantas construidas localmente, permite un importante desarrollo económico en la zona “que coadyuvará en la recuperación económica de Yucatán tras la grave crisis que ha generado la pandemia asociada al COVID-19”.

La Península de Yucatán tiene un déficit histórico de energía. Por el lado de la demanda, ésta crece por encima de la media nacional y por el lado de la oferta, ha tenido y sigue sufriendo de diversas carencias.

Tiene problemas en el suministro de gas natural, que impide que sus plantas de Ciclo Combinado operen al 100%. Además, la línea de transmisión que le une al resto del país y por la cual se pueda importar la energía faltante a la Península, no tiene la suficiente capacidad. Además, no tiene suficientes plantas para generar toda la energía necesaria localmente.

“Esto genera dos efectos muy claros. Por un lado, en el precio de la energía, que es de los más caros del país, y por el otro, desde un punto de vista de disponibilidad de energía, lo que hace que en momentos de fuerte calor, cuando el consumo es más elevado, o ante cualquier avería, se producen apagones que generan incomodidad en la vida de las personas e importantes pérdidas en negocios o en la economía familiar”.

El Director General para México de Jinko Solar propone soluciones. Traer más gas a la península, mediante la puesta en servicio de un gasoducto de mayor capacidad, ya en proceso; construir una segunda línea de transmisión que permita importar mayor energía, que también está proyectada; construir más plantas de generación en la propia Península para evitar tener dependencia del exterior. Este punto, es el que más avanzado está y que más evolucionado en los últimos dos años ya que han entrado en servicio dos plantas solares y tres eólicas.

“Construir una planta solar siempre es un reto complejo porque necesita de un largo periodo de desarrollo del proyecto, en el que hay que conseguir una serie de permisos ante varias instituciones federales, estatales y locales. Destacan la Consulta Previa Libre e Informada (llamada Consulta Indígena), INAH y los permisos ambientales, pero hay otros muchos”.

“Yucatán está en una magnífica posición para solventar esta situación ya que tiene en cartera hasta veinticuatro proyectos solares y eólicos en distintos grados de desarrollo, de los cuales destacan 4 ó 5 proyectos solares, con un desarrollo muy avanzado, que puede permitir compatibilizar los plazos con los del Tren Maya. Tienen casi todos los permisos y pueden construirse durante 2021 y 2022”.

No hay un solo proyecto que se haya construido en el que no se haya realizado la consulta, si esta fue necesaria. La Ley de la Industria Eléctrica así lo establece y todos los proyectos construidos cumplen con la ley cabalmente.

“Las empresas generadoras de energía estamos muy concienciadas con el cuidado del medioambiente. Si bien es cierto que muchas veces la construcción de una planta obliga a retirar vegetación, el impacto negativo se ve mitigado por las toneladas de CO2 que dejan de emitirse a la atmósfera al sustituir fuentes de energía contaminantes por energías limpias. Además, se llevan a cabo medidas de mitigación como son la reforestación de otros terrenos, el mantenimiento de reservas ecológicas o el monitoreo de aves y fauna para entender el ecosistema de Yucatán globalmente”.