El caso Perelló y los límites de la libertad de expresión

Elva Narcia

@elvanarcia

Esta mañana el periodista  Ciro Gómez Leyva entrevistó al profesor Marcelino Perelló, quien hace diez días perdió su programa “Sentido contrario” en Radio Universidad, por sus lamentables comentarios sobre la violación.

El pasado 28 de marzo,  el catedrático, quien fue líder del movimiento estudiantil de 68, abordó en su programa de radio el polémico caso de un joven acusado de pederastia, a quien le fue concedido un amparo por considerarse que “no hubo intención lasciva, ni intención de copular” y que no fue un acto sexual sino un “roce o frotamiento”.  

En dicha transmisión Perelló emitió una serie de opiniones que fueron causa de polémica, dijo que "hay muchas mujeres que solamente han sentido un orgasmo cuando son violadas", también afirmó que el que te metan los dedos “no es para armar un desmadre estrepitoso” y que aunque te introduzcan  palos de escoba, dedos o vibradores “si no hay verga no hay violación”.

En la entrevista con Gómez Leyva, la primera en la que se le da el derecho de réplica, el profesor se disculpó con quienes pudieron haberse  ofendido por sus palabras pero no se retractó y volvió a decir que muchas mujeres llegan al orgasmo solamente cuando son violadas. Valga decir que rectificó su opinión sobre si es violación el que se introduzcan objetos, como palos de escoba, porque dijo haber consultado el Código Penal. 

El escuchar los 30 minutos de entrevista fue lastimoso, pero fue también un interesante ejercicio de reflexión sobre los límites de la libertad de expresión.

Cierto, Ciro Gómez Leyva otorgó a Perelló su derecho de réplica, la dio la oportunidad para explicar públicamente su versión de los hechos, pero al abrir los micrófonos a quien abiertamente hace apología de la violación, rebasó los límites de la libertad de expresión.

No se trata de censura, se trata de respeto a la audiencia, se trata de respeto a los derechos humanos y ciudadanos, se trata de sentido común. Una entrevista previa por parte del equipo de producción del programa, antes de transmitirla, habría  servido como filtro, habría permitido tomar una decisión editorial responsable.