19. jun., 2014

Qué ocurre con nuestro "rastro digital" cuando morimos

@elvanarcia

elvanarcia@glifoscomunicaciones.org

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Anoche me enteré de la muerte de una gran amiga. Murió desde febrero pero yo me enteré recién ayer. Busqué su cuenta de Facebook para ver sus fotos y leer los últimos mensajes publicados en su muro pero no la encontré.

Me pregunto si ella misma cerró su cuenta o si algún familiar o amigo lo hizo por ella. Entonces, mientras en mi duelo celebrara la vida de mi amiga con recuerdos felices, me preguntaba qué ocurre con nuestro "rastro digital" cuando morimos.

Cada vez es más común que la gente tenga una cuenta de correo electrónico, de Facebook, Instagram y Twitter, pero cuántos de nosotros hemos pensado en dejar como herencia la clave de acceso de nuestras redes sociales o hemos dejado instrucciones precisas sobre lo que deseamos que se haga con la información almacenada ahí.

En nuestras redes sociales tenemos fotos, videos, mensajes que no deseamos que se pierdan, pero tal vez también tenemos información privada que deseamos que se destruya y que nadie jamás la llegue a ver.

Dicen los expertos que al hacer nuestro testamento debemos incluir también un inventario de nuestros "bienes digitales". Hay quienes recomiendan evaluar la efectividad de algunas aplicaciones que mantienen encriptadas las claves de acceso hasta que el heredero asignado muestra un acta de defunción. Algunas de las aplicaciones recomendadas son Passwordbox o oneSafe.

Todo esto me parece una locura pero... los tiempos que hoy vivimos son así.